Desarrollo
Este proyecto surge de la necesidad de mejorar los procesos académicos a través del
fortalecimiento de la cultura del pensamiento y por ende de las prácticas pedagógicas de los
docentes, por ello se ha reflexionado críticamente sobre las posibles problemáticas de las
prácticas de aula, los procesos de aprendizaje y de las dinámicas institucionales. Los
resultados arrojaron debilidades no tanto de conocimiento, sino en procesos de habilidades
básicas de pensamiento. Para el diseño del proyecto se tomó el modelo de investigación acción
de J Mckernan 1999; en donde se establecieron dos momentos. En el primer momento se
trabajó en el perfeccionamientode las habilidades básicas del pensamiento, realizando un plan
de acción interdisciplinario orientado por una Unidad de Producción por todos los docentes en
sus diferentes grados y saberes disciplinarios. El segundomomento apunta al mejoramiento de
todos los procesos de formación integral de las estudiantes, con el objetivo de fortalecer la
cultura del pensamientopor medio de la fundamentación teórica, tomando como referente a los
autores David Perkins y Luz Stella López Silva, estos fundamentos teóricos fueron escogidos
porque responden a las dinámicas pedagógicas impartidas en la institución que a pesar de
tener un fuerte componente religioso ha permitido el diálogo con lo epistemológico, generando
condiciones de transformaciónen el discurso y en el hacer pedagógico.
Resultados
La cultura del pensamiento ha fortalecido el sentido institucional de la comunidad académica,
todos están trabajando de común acuerdo en la forma de ir abordando herramientas
consensuadas para mejorar las prácticas pedagógicas y ayudar a que las estudiantes
alcancen las metas académicas. Se ha generado en las estudiantes una cultura lectora
reflejada en la forma en que se expresan, consideren diferentes puntos de vistas y organizan
los argumentos. Además la fundamentación teórica permitió tener en la institución educativa
un acercamiento a una cultura del pensamiento, especialmente en el reconocimiento de las
cuatro fuerzas (lenguajes, valores, expectativas y hábitos) que han permitido vivir en el seno
institucional una cultura del pensamiento.
Conclusiones
La función del docente no es solo dar clase y brindar información teórica, también debe
desarrollar el acto mismo de dedicar conocimiento con toda la pedagogía que requiere para la
construcción de nuevos saberes que resignifiquen la realidad del estudiante, en otras palabras
debe brindarle la posibilidad de que el estudiante aprenda a aprender, que pueda aprender de
forma independiente por lo que el docente dentro de sus prácticas pedagógicas debe promover
en el estudiante la capacidad de aprender de una forma reflexiva y crítica, el hecho de tener una
habilidad no garantiza que la persona la sepa usar y lo vaya a usar bien.
Bibliografía
López, L. (2011). La clase para pensar. Barranquilla: Universidad del Norte.
Tishman, S., Perkins, D., Jay, E. (1994). Un aula para pensar: aprender y enseñar en una
cultura de pensamiento. Capital Federal: Editor S.AArturo Jauretche.
Becas para la Excelencia Docente: educación por un nuevo país
Experiencias de investigación en el aula enfocadas en el mejoramiento de la calidad educativa
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